John Müller dura dos semanas al frente del programa estrella de Veo7

John Müller
Un histórico de El Mundo, John Müller, ha sido el primer gran damnificado en la nueva temporada de Veo7. “La vuelta al Mundo” era la gran apuesta de la cadena de Unidad Editorial desde que comenzó a emitir a través de la TDT. Durante semanas, tanto el periódico impreso como el digital venían haciendo una campaña de promoción inédita hasta la fecha. Entrevistas a Müller, making off del programa, autopromos con la cabecera y el rap… y un sinfín de aperitivos con el fin de hacer de este programa la tertulia de referencia en el prime-time de la televisión nacional.
Apenas dos semanas después Müller ha hecho las maletas para dar la vuelta a “El Mundo”. Melchor Miralles, director de la cadena, ha justificado el cambio por razón de la baja audiencia -apenas un 0,24% de share-, que ya ha subido por encima del 1,20%, tras la incorporación como presentador de Carlos Cuesta, redactor jefe de Expansión y presentador del programa de madrugada “Mucho Cuesta”.
Sin embargo, el desastre era previsible. Convertir una tertulia política en un espacio semi-humorístico se ha intentado muchas veces y siempre con el mismo resultado. Una tertulia no deja de ser una tertulia y cuando este formato ha triunfado -”Madrid opina” y “El gato al agua” en la última temporada-, lo ha hecho bajo los parámetros tradicionales de un moderador y de un selecto grupo de tertulianos. Si a eso le sumas un presentador con una deficiente pronunciación del español, sin la gracia de Michael Robinson y sin gancho, está dicho todo.
Para quienes escribimos este blog, sin duda, “Madrid opina”, que ha dirigido Ernesto Sáenz de Buruaga, ha sido la mejor tertulia política de los últimos años. Las razones son muy sencillas: tenía un comunicador de primer nivel, invitaba a periodistas consagrados, relevantes y respetados de diferentes medios -desde Anabel Díez, de El País; pasando por Victoria Prego, de El Mundo; Antonio Elorza, también de El País; o José Antonio Vera, de La Razón-; y junto con el equilibrio en tendencias y opiniones, ponía en juego un formato ágil, serio y a la vez ameno.
Aunque Miralles se atribuya el éxito por el cambio de presentador y la mejora en la audiencia del programa, lo cierto es que fue el gran padrino del mismo y de John Müller, apenas 4 días antes de su estreno. ¿Sería descabellado pedirle alguna responsabilidad?
Desengañémonos.
Era un programa pésimo
con un presentador más pésimo todavía
Un programa a mayor gloria de El Mundo. Ver durante tres cuartos de hora seguidos a Melchor Miralles y Casimiro García Abadillo cansa hasta al más acérrimo seguidor de El Mundo.
Una tertulieja de amigos donde sólo de vez en cuando se escuchaba algo decente.
Para programas humorísticos, mucho mejor el gato al agua, no se pueden escuchar tantas barbaridades juntas en la tele, mientras los tertulianos se pimplan de vino.
Donde esté Vicente Vallés que se quite tó.